Integración

La Secretaría ofrece a personas con capacidades diferentes la posibilidad de integrarse al total de las actividades promovidas en su oferta educativa, basada en la convicción de que en realidad todos poseemos facultades distintas.

Se reconoce a la formación en disciplinas artísticas y oficios manuales como un elemento integrador de las personas con discapacidad. Por lo tanto, la promoción de un espacio donde cada individuo pueda ser valorado desde el reconocimiento de su potencial es una de las tareas centrales del proyecto cultural del distrito. Este trabajo implica estimular a los participantes para que descubran y valoricen sus aptitudes.

La cartera cuenta con algunos cursos diseñados específicamente para tal fin. Es el caso del taller de Teatro Integrado, destinado a fortalecer la confianza y desarrollar el desenvolvimiento físico, vocal y afectivo de los estudiantes; el de Murga Integrada, orientado a favorecer el desarrollo psicomotriz, la socialización por medio de actividades lúdicas y la motivación de la autonomía; el de Cerámica Especial; y los dos niveles del curso de Lengua de Señas, estructurado para dotar al alumno de elementos para promover un flujo de comunicación que salve las restricciones provocadas por el impedimento físico que significa la ausencia del sentido del oído. Asimismo, se ha consolidado el Elenco de Teatro Integrado, compuesto por actores con capacidades diferentes y convencionales, que fusiona aptitudes y las potencia a partir del trabajo conjunto.

En las restantes asignaturas que componen la oferta educativa el aspirante se incorpora a las cursadas regulares, en tanto una evaluación previa de sus condiciones arroje un resultado positivo. Actualmente, cursos y talleres de las Áreas de Artesanías, Música, Fotografía, Cerámica y Plástica, entre otras, registran alumnos con capacidades diferentes en su matrícula.

De tal suerte, la apuesta de la Secretaría radica en el desarrollo del potencial personal, más allá de las limitaciones físicas o psíquicas que pudieran presentarse. Brindar la oportunidad para que esto ocurra es una de las tareas fundamentales de la institución, ya que nadie está privado del don de la creatividad: el respeto por los tiempos y posibilidades de cada uno es el punto de partida para una integración plena en una sociedad cada vez más tolerante con las diferencias individuales.